La Confederación

La Confederación

La “Confederación CVS Internacional” aprobada por la Santa Sede, el 21 de enero de 2004, trabaja para el desarrollo integral de la persona en situación de discapacidad y de todos los que sufren.
Empezó en Italia en el año 1947, fundada por Mons. Luigi Novarese. Reúne diferentes asociaciones diocesanas con las mismas finalidades.

El servicio a la persona que sufre, que el CVS se propone, consiste en anunciar con la Virgen María la salvación, en la fidelidad de la historia de cada hombre. En la respuesta a la propia vocación bautismal convergen las distintas experiencias de todos aquellos que se incorporan a las asociaciones, personas en situación de discapacidad  y sanas.
En efecto, cada persona inscrita reconoce y comparte la plenitud del sentido y del valor de la propia existencia, en cada momento y manifestación de ésta, de fuerza y debilidad, de serenidad o de sufrimiento, expresando la única alegría de las Bienaventuranzas evangélicas.

La metodología pastoral del CVS realiza aquella “presencia que acompaña” y conduce a la salvación, característica del pasaje evangélico de los discípulos de Emaús (Lc. 24, 13-35).

VISIÓN

Las asociaciones confederadas ven en el sufrimiento de la persona enferma una participación al misterio pascual de Cristo que lo hace apóstol (Col 1,24) y por esto primicia y profecía para la valorización de toda situación de sufrimiento presente en la vida del hombre. (Cfr. Juan Pablo II, Carta apostólica Salvifici Doloris,  n. 27).

El objetivo principal es el desarrollo integral de la persona en situación de discapacidad expresando el propio papel activo de sujetos activos  y solidarios, ofreciendo la propia espiritualidad y la acción que de ésta deriva, como don y riqueza para la Iglesia y para la sociedad.

MISIÓN

Las  asociaciones  confederadas realizan su objetivo principalmente a través de una extensa y articulada actividad de pequeños grupos.

Esos son los puntos de apoyo fundamental para esta presencia evangelizadora y solidaria, lugar de la formación y de la promoción integral.

El Grupo, al que cada miembro pertenece, obra para sostener la actividad promocional a todo nivel, que consiste en la incorporación activa en la Iglesia y en la sociedad.

El hecho fundamental que identifica esta misión es la toma de conciencia y el hacer tomar conciencia de las propias capacidades y responsabilidades. Un compromiso a expresar en la vida social y eclesial, para ser sujetos activos del anuncio del Evangelio. De esta forma se puede elegir un servicio pastoral en la parroquia y se puede llegar a comprender cómo hacerlo concretamente en la sociedad.

ACTIVIDADES

La asociaciones confederadas llevan a cabo:

  • retiros espirituales,
  • convenios de estudio,
  • encuentros y peregrinaciones;

actividades:

  • laborales, editoriales,
  • formativas, recreativas,
  • socio-cultural, de rehabilitación,
  • y todo aquello que pueda ser necesario para  el desarrollo de la persona que sufre.

Hacen parte de la “Confederación CVS Internacional”:

Los Silenciosos Obrero de la Cruz, Asociación  fundadora y asesora de la misma Confederación

El CVS diocesano aprobado y reconocido para el  Obispo como asociación diocesana

Otras asociaciones que reconocen la misión, la visión y se comprometen en desarrollar el mismo trabajo pastoral

La Confederación es dirigida por un Consejo de Presidencia, elegido por la Asamblea General.

El Presidente es el “Responsable para la actividad apostólica” de los Silenciosos Obreros de la Cruz.

Para obtener más información: