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Como los discípulos de Emáus
La metodología pastoral del CVS realiza
aquella “presencia que acompaña” y conduce a la salvación, característica
del pasaje evangélico de los discípulos de Emaús (Lc. 24, 13-35), que el
fundador, Monseñor Luigi Novarese expresó como particular misión de los que
sufren: "el enfermo por medio del enfermo con la ayuda del hermano sano"
(Cf. AA n. 13).
El mensaje mariano de Lourdes y de Fátima
ofrece una nueva lectura original de dicha presencia como estilo pastoral y
criterio de acción apostólica. La Virgen Inmaculada, en efecto, se ha hecho
presente en la historia de los hombres en la fidelidad al camino de cada persona
y en el empuje hacia la superación de las dificultades, del sentido de derrota y
de frustración.
El punto de apoyo fundamental para esta
presecia evangelizadora, lugar de la formación y de la promoción integral, es el
Grupo al que cada inscrito pertenece
y que obra para sostener "l’actividad promocional a todo nivel y que consiste en
la incorporación activa en la Iglesia, en la familia y en la sociedad".
Il CVS en la linea del Vaticano II, desempeña
el apostolado a nivel individual con la palabra y el testimonio de vida en la
conciencia de la propia responsabilidad profética, sacerdotal y real; a nivel de
grupo animando a los Voluntarios del Sufrimiento y a los hermanos y hermanas de
los enfermos a apoyarse mutuamente y a difundir el mensaje entre todos los que
sufren con la dinámica de grupo; y a nivel de Iglesia local motivando la
incorporación del individuo y del grupo en el dinamismo
de la pastoral.
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