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Mons. Luis Novarese
Un cambio en la pastoral del
sufrimiento
La
vida y la obra de Monseñor Luis Novarese son una respuesta concreta al
problema del sufrimiento humano y ha dejado un gran cambio en la
pastoral del sufrimiento. Con la asociación “Silenciosos Operarios de la
Cruz” y los “Voluntarios del Sufrimiento”, Monseñor Novarese ha
colocado las bases de una acción capilar en el grande y misterioso
mundo del dolor humano, para que sea encendida una luz de esperanza y
sea fermento del Evangelio de Cristo crucificado y resucitado.
Partiendo del mensaje que la Virgen ha dejado en Lourdes y de Fátima,
Mons. Novarese ha tenido desde el inicio de su actividad la
colaboración preciosísima y escondida de la Hermana Myriam. Juntos han
trazado a todas las personas con sufrimiento (sacerdotes y laicos
enfermos, discapacitados físicos, sensoriales y mentales de cada
edad...) un luminoso y entusiasta camino en el corazón de la Iglesia
que se articulan en las siguientes etapas:
• la especifica vocación de las
personas enfermas y con discapacidad a la santidad y al apostolado.
Definida de Juan Pablo II “vocación al sufrimiento, es decir vocación
al amor”.
• Su actividad apostólica, concretizada
en el principio “ el enfermo por medio enfermo”.
• El rol insustituible en de la Iglesia,
en la familia y en la sociedad, ser “sujetos de acción” y no objetos de
caridad, de lastima y de asistencia. La actuación de esta actividad
viene constantemente y progresivamente ofrecida de los interventos
directos con los Sumos Pontifices, desde Pió XII a Benedicto XVI, que
han alargado este discurso asociativo a todos las personas enfermas y
con discapacidad de todo el mundo.
Luis
Novarese muere a la edad de 70 años, el 20 de julio de 1984 en Rocca
Priora (Roma), dejando un gran apostolado y una obra que esta
difundiendo por todo el mundo. |